20 julio, 2026

Sistemas alternativos en granjas de puesta: ¿cómo evolucionan en España?

  • Las granjas están implementando una transición progresiva y voluntaria hacia la avicultura de puesta alternativa.
  • El cambio demanda adaptar las instalaciones, reorganizar la gestión, revisar los flujos productivos y garantizar que los consumidores sigan teniendo acceso a huevos de todas las categorías.

El sector del huevo constituye uno de los pilares de la producción ganadera española. De hecho, España se encuentra entre los principales productores de huevos de la Unión Europea, cuenta con una red de granjas que garantiza el abastecimiento del mercado nacional y tiene presencia en los mercados internacionales.

A ello se suma una demanda interna cada vez más sólida. El huevo está presente en el 97 % de los hogares españoles y su consumo ha aumentado un 15% en los últimos tres años debido a su valor nutricional, versatilidad y buena relación calidad/precio.

En ese contexto, la transición hacia sistemas de gallinas en libertad (libres de jaulas) representa uno de los principales retos con los que se ha comprometido voluntariamente el sector.

España avanza en sistemas alternativos para granjas de puesta

La producción de huevos en España está experimentando una transformación gradual, moviéndose hacia sistemas de alojamiento alternativos (libres de jaulas) para las gallinas ponedoras. Se trata de un cambio impulsado por la propia evolución del mercado, las preferencias de gran parte de los consumidores y el compromiso del sector con el bienestar animal, siempre dentro del marco del Modelo Europeo de Producción.

Los datos ya reflejan claramente esta evolución. En la actualidad, cerca del 80 % de las granjas españolas ya utiliza sistemas alternativos de producción. Esto significa que alrededor del 40 % del censo nacional de gallinas se aloja en modelos libres de jaula.

Una transición que debe adaptarse a la realidad de cada granja

Aunque el cambio hacia sistemas alternativos de granjas de puesta sigue avanzando, no todas las instalaciones pueden realizar esa transformación al mismo ritmo. Modificar una granja demanda mucho más que sustituir un sistema de alojamiento por otro, generalmente es necesario:

  • Rediseñar completamente las instalaciones
  • Adaptar los sistemas de alimentación, ventilación y recogida de huevos
  • Modificar el manejo de los animales 
  • Replantear la organización del trabajo

Todo ello exige recursos, planificación y capacidad técnica para adaptar cada granja sin comprometer su viabilidad. Por ejemplo, la construcción o adaptación de nuevas naves, la adquisición de equipamiento específico y la reducción de la densidad de animales por superficie implican costes importantes que deben asumir las empresas.

La transición hacia la avicultura de puesta alternativa requiere organización y tiempo. Cada granja parte de una realidad diferente según su tamaño, antigüedad, capacidad financiera o ubicación geográfica. Algunas empresas han podido acometer el cambio con relativa rapidez, pero otras necesitan transformarse paulatinamente para preservar su viabilidad económica y no comprometer la estabilidad de la producción a nivel nacional.

Además, en la mayoría de ocasiones se precisan nuevos terrenos y construir naves nuevas, para lo que se precisan licencias y permisos que tardan en llegar por la burocracia existente.

En España, el sector del huevo genera 15.000 empleos directos y 60.000 indirectos.

La avicultura de puesta alternativa sigue ganando terreno en España

De la granja de puesta alternativa al lineal: manejo, instalaciones y estabilidad

La elección del sistema de producción no afecta solamente al alojamiento de las gallinas, también influye en la gestión diaria de la granja ya que los sistemas alternativos requieren estrategias de manejo específicas

Las aves disponen de mayor libertad de movimiento, lo que obliga a supervisar aspectos como la distribución dentro de la nave, el acceso a nidos, el comportamiento social o la recogida de los huevos, para mantener unos estándares de calidad elevados.

Las instalaciones también presentan características diferentes. En las granjas camperas, por ejemplo, es necesario habilitar zonas exteriores adecuadas, mientras que la producción ecológica debe cumplir requisitos adicionales relacionados con la alimentación, el acceso al aire libre y el manejo de las aves. Todos esos cambios repercuten en la organización de la granja y en sus costes de producción. 

Al mismo tiempo, la convivencia de distintos sistemas de producción exige una gestión más precisa a lo largo de la cadena de comercialización. La clasificación, el etiquetado y la planificación del suministro deben garantizar que cada categoría de huevo llegue bien identificada al consumidor, respetando la trazabilidad y la diferenciación que exige la normativa europea. 

Todo ello debe hacerse sin alterar la estabilidad del suministro, ya que consumidores, distribución e industria alimentaria demandan distintas categorías de huevos.

Garantizar todas las categorías de huevo dentro del Modelo Europeo de Producción

La transición hacia la granja de puesta alternativa se desarrolla dentro del Modelo Europeo de Producción, uno de los marcos regulatorios más exigentes del mundo en materia de seguridad alimentaria, bienestar animal, sanidad y sostenibilidad.

Actualmente, este modelo reconoce diferentes sistemas de cría de las gallinas, identificados mediante el primer dígito del “DNI” impreso en la cáscara del huevo:

  • (0) producción ecológica
  • (1) campera
  • (2) sueltas en gallinero 
  • (3) jaulas acondicionadas 

Todos están regulados por la legislación comunitaria y deben cumplir estrictos requisitos de trazabilidad, bioseguridad, control sanitario y cuidado animal

Mantener esa diversidad permite responder a diferentes necesidades productivas y comerciales, al tiempo que garantiza la disponibilidad de huevos para diferentes perfiles de consumo y niveles de precio. La coexistencia de varios sistemas facilita una transición más ordenada, sin poner en riesgo el abastecimiento ni la competitividad de la producción española.

Conclusión:

El futuro del sector avícola español apunta hacia una presencia creciente de los sistemas alternativos de granjas de puesta, pero también aboga por una transformación planificada y técnicamente viable. El reto consiste en seguir avanzando hacia modelos de producción cada vez más sostenibles que respondan a las expectativas del mercado, manteniendo al mismo tiempo la seguridad alimentaria, la eficiencia productiva y la capacidad de suministro que caracterizan al Modelo Europeo de Producción.

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