11 agosto, 2026

Sistemas de producción de huevos (0-1-2-3): Normativa europea

  • Los reglamentos que determinan las normas de comercialización de huevos en la Unión Europea contribuyen a mantener la unidad de mercado, reforzar la trazabilidad a lo largo de la cadena y mejorar la información que se ofrece a los consumidores.
  • En la actualidad conviven cuatro sistemas de producción de huevos: ecológico, camperas, sueltas en gallinero y jaulas acondicionadas.

La transparencia es uno de los principios que guía la política alimentaria de la Unión Europea. Por ese motivo, las normas que regulan el etiquetado de los alimentos se revisan periódicamente. El objetivo es lograr que la información brindada a los consumidores sea más clara y comprensible, además de facilitar la trazabilidad de los productos. De hecho, los últimos cambios en marcado y etiquetado refuerzan la trazabilidad y la información sobre el sistema de cría.

Marco normativo del etiquetado de los huevos en la Unión Europea

El etiquetado de los huevos en la Unión Europea está regulado por una normativa común cuyo objetivo es garantizar que los consumidores reciban información clara y homogénea, así como reforzar la trazabilidad de los productos a lo largo de toda la cadena. 

Las tres normas principales que regulan la comercialización de los huevos en el territorio comunitario son:

  • Reglamento Delegado (UE) 2023/2464 de la comisión de 17 de agosto de 2023 por el que se modifica el Reglamento (UE) nº. 1308/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo en lo que se refiere a las normas de comercialización de los huevos.
  • Reglamento Delegado (UE) 2023/2465 de la comisión de 17 de agosto de 2023 por el que se completa el Reglamento (UE) nº. 1308/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo en lo que se refiere a las normas de comercialización de los huevos y por el que se deroga el Reglamento (CE) nº. 589/2008 de la Comisión.
  • Reglamento de Ejecución (UE) 2023/2466 de la comisión de 17 de agosto de 2023 por el que se establecen disposiciones de aplicación del Reglamento (UE) nº. 1308/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo en lo que se refiere a las normas de comercialización de los huevos.

Aunque no son las únicas, estas normas establecen tanto los datos obligatorios que deben figurar en los envases como el sistema de marcado impreso en cada huevo.

¿Qué revela el código del huevo sobre los sistemas de producción de huevos?

En la Unión Europea, el sistema de producción de los huevos se señala con el primer dígito del código alfanumérico impreso directamente en la cáscara de cada huevo, lo que permite rastrear cada producto individual desde el origen hasta el punto de venta.

Este código tiene una estructura homogénea en todo el territorio europeo (0-1-2-3), por lo que el consumidor puede conocer inmediatamente el sistema de cría de las gallinas que producen dichos huevos, con un simple dígito. El resto del código complementa esa información y refuerza la trazabilidad, incluyendo:

  • Código del país de producción
  • Provincia
  • Municipio
  • Código de la granja

De hecho, desde 2023 la Comisión Europea estableció que el marcado de los huevos solo debe realizarse en la granja avícola. No obstante, algunos Estados miembros pueden permitir que los huevos se marquen en el primer centro de embalaje, y no en la granja. Esta excepción solo es posible si no afecta a la trazabilidad del producto.

Sistemas de producción de huevos: características de cada modelo

En la Unión Europea coexisten distintos sistemas de producción que se diferencian por las condiciones de cría y la gestión de las granjas. No obstante, cada uno de esos modelos está perfectamente definido en el marco legislativo comunitario, en normas como la Directiva 1999/74/CE, que establece las normas mínimas de protección de las gallinas ponedoras, y el Reglamento (UE) 2018/848 sobre la producción ecológica.

El primer dígito del código impreso en el huevo indica el sistema de producción

Código 0: producción ecológica

El sistema de producción ecológica (código 0) está regulado principalmente por el Reglamento (UE) 2018/848, que establece un modelo basado en los principios de sostenibilidad, bienestar animal y uso restringido de determinados productos y sustancias.

En el caso de las gallinas ponedoras, esta normativa exige que al menos el 30% de los piensos procederá de la propia granja avícola. De no ser posible, se producirá en colaboración con otras unidades de producción ecológica o se recurrirá a piensos y materias primas para los mismos que procedan de la región.

Además, se limita la densidad de aves por metro cuadrado. “No se permite albergar en un único compartimento de un gallinero más de 3 000 gallinas ponedoras”. Y se establece que “las aves de corral tendrán acceso a un espacio al aire libre durante al menos un tercio de su vida”, preferentemente a superficies exteriores cubiertas de vegetación. 

Las granjas ecológicas también deben respetar periodos de conversión antes de obtener la certificación y están sujetas a controles estrictos, lo que integra la producción avícola en el marco de la agricultura ecológica certificada a nivel europeo.

Código 1: gallinas camperas

El código 1 (gallinas camperas), recogido en el Reglamento Delegado (UE) 2023/2465, establece que “las gallinas deben poder acceder de forma ininterrumpida y durante todo el día a un espacio al aire libre”, aunque es posible limitarlo temporalmente por las mañanas.

El espacio al aire libre debe estar cubierto mayoritariamente de vegetación y cada gallina debe disponer de 4 m2, aunque pueden reducirse en ciertas condiciones, como cuando se practica la rotación.

En este sistema de producción de huevos las aves se alojan en naves donde pueden moverse libremente, con nidos, perchas y zonas de descanso. Sin embargo, a diferencia de la producción ecológica, no se requiere alimentación ecológica certificada, por lo que es una vía intermedia que combina bienestar animal con mayor control productivo.

Código 2: gallinas sueltas en el gallinero

El código 2 (gallinas sueltas en el gallinero) corresponde a sistemas en los que las aves se crían sin jaulas; están en libertad, pero en el interior de naves acondicionadas. La Directiva 1999/74/CE establece los requisitos que deben cumplir dichos alojamientos para permitir que las gallinas puedan moverse libremente dentro del espacio. 

Las aves deben disponer de comederos y bebederos continuos, así como de acceso a los nidos, zonas de picoteo y aseladeros para el descanso. La normativa también especifica que “la densidad de aves no deberá ser superior a 9 gallinas ponedoras por m2 de superficie utilizable”.

A diferencia de las gallinas camperas o el sistema ecológico, en este modelo no existe la obligatoriedad de brindar acceso al exterior, aunque se garantizan unas condiciones mínimas de bienestar que facilitan la interacción entre las aves y sus comportamientos naturales.

Código 3: gallinas en sistemas de alojamiento en jaulas acondicionadas

El código 3 (jaulas acondicionadas o enriquecidas) se refiere a los sistemas de alojamiento que sustituyeron a las jaulas convencionales con el objetivo de facilitar los comportamientos naturales y mejorar el bienestar animal. 

La Directiva 1999/74/CE exige que las jaulas acondicionadas incluyan elementos como nidos, yacijas, aseladeros, así como bebederos y comederos con acceso sin restricciones. También especifica que el espacio debe ser “de al menos 750 cm2 de superficie de la jaula por gallina”.

En este sistema de producción de huevos, las aves permanecen en el interior, por lo que responde a la necesidad de equilibrar la eficiencia productiva con unos estándares mínimos de bienestar. No obstante, cabe aclarar que casi la mitad de los huevos envasados en España proceden de sistemas alternativos a las jaulas, donde las gallinas se encuentran en libertad, y ya suponen cerca del 40% del censo nacional, según el último informe “Observatorio del Consumo de Huevo en España ”, realizado por INPROVO.

Conclusión:

En un contexto en el que los consumidores demandan cada vez más transparencia sobre el origen de los alimentos y son más conscientes del bienestar animal, indicar el sistema de producción de los huevos es esencial para facilitar la toma de decisiones y generar confianza. Para los productores, representa una oportunidad para diferenciar su oferta, responder a las nuevas preferencias del mercado y avanzar hacia un modelo que aporte más valor añadido.

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