Modelo Europeo
de Producción (MEP) 

Sostenibilidad, seguridad alimentaria y bienestar animal

¿Qué es el Modelo Europeo de Producción?

El Modelo Europeo de Producción (MEP) es el marco de normas y buenas prácticas que regulan la producción de alimentos en la Unión Europea. Y, por tanto, el paraguas bajo el que se encuentra la normativa sobre huevos, la cual regula cómo se producen y comercializan dentro de la Unión Europea. 

Se trata de un conjunto de regulaciones que afectan a toda la cadena de valor del huevo, desde la granja hasta el consumidor.

El huevo europeo se ha convertido en un estándar de calidad reconocido en todo el mundo.

La producción de huevos se realiza conforme a elevadísimos estándares de sanidad animal, seguridad alimentaria, trazabilidad y respeto al medio ambiente y al bienestar animal. Muy por encima de las exigencias en otras partes del mundo. 

Pilares del Modelo Europeo de Producción

Seguridad alimentaria

El modelo europeo aplica controles estrictos para garantizar que cada huevo sea seguro desde el origen hasta el consumidor.

Bienestar
animal

La normativa sobre huevos garantiza el bienestar de las gallinas en todos los sistemas de producción, priorizando su salud y calidad de vida.

Sostenibilidad
ambiental

La normativa sobre huevos asegura que la producción sea sostenible: optimiza recursos y minimiza el impacto ambiental en toda la cadena.

Dar respuesta a las demandas
del consumidor

El Modelo Europeo se adapta a lo que el consumidor requiere: saber de dónde viene el huevo y cómo se ha producido, con información clara y de confianza.

Sanidad
animal

Cada huevo lleva un código que permite conocer su origen y sistema de producción, asegurando una trazabilidad completa.

Trazabilidad

El modelo europeo garantiza la trazabilidad completa del huevo en todas las etapas de la cadena, desde la granja hasta el punto de venta, permitiendo identificar su origen, recorrido y condiciones de producción con total transparencia.

Sistemas de producción

de los huevos europeos

código 0

Producción
ecológica

Viven al aire libre y se alimentan con pienso de origen ecológico, cumpliendo con normas más estrictas.

código 1

Gallinas
camperas

Tienen un alojamiento con acceso a parques al aire libre durante el día, donde picotean, escarban y se dan baños de arena. La alimentación procede de la agricultura convencional, como en los sistemas de producción no ecológicos.

código 2

Gallinas sueltas
en el gallinero

Viven en gallineros sin acceso al exterior, pero dentro de los que pueden moverse libremente y disponen de perchas, comederos, bebederos, y zonas de descanso. En este tipo de alojamiento, las aves pueden interactuar entre sí y con su entorno.

código 3

Cría en jaula acondicionada

Se alojan en grupos reducidos, disponen de perchas, nidos y material para escarbar y picotear. Este sistema de producción cumple con las mismas normas estrictas en materia de bienestar animal y bioseguridad que el resto de sistemas.

¿Cómo se aplica la normativa en granjas avícolas y en la industria?

El sector del huevo español es muy ordenado, puntero en calidad y seguridad alimentaria, muy competitivo y profesionalizado. La alta profesionalidad de los técnicos y avicultores es la principal barrera para prevenir y contener la diseminación de cualquier virus. 

Las granjas avícolas españolas están en continua modernización y se preparan cada vez mejor para evitar la entrada de agentes infecciosos y, para ello, se extreman todas las medidas de prevención y vigilancia en materia de higiene y bioseguridad, tanto en las granjas de aves de corral como en las de aves silvestres: control de accesos y vehículos, higiene y desinfección reforzadas, estanqueidad de naves acondicionadas, control de agua y piensos y formación continua, siempre en coordinación con las autoridades sanitarias.

Además, gracias a la trazabilidad, se puede saber el origen de cada huevo y las condiciones en las que fue producido, lo que da confianza y permite actuar rápidamente si hay algún problema. La normativa también establece las condiciones de comercialización de los huevos frescos y qué información debe aparecer en el etiquetado para que el consumidor pueda elegir con claridad el tipo de huevo que quiere comprar.

El bienestar animal y el cuidado del medio ambiente son también prioridades del modelo europeo. Desde 2012, está prohibido el uso de jaulas no acondicionadas, y se exige que las gallinas tengan espacio suficiente, buena alimentación y unas condiciones de manejo adecuadas (se regulan la alimentación, luz, ruido, el control del estado de las aves y de otros parámetros productivos y de bienestar). Las granjas también trabajan para reducir su impacto ambiental, usando los recursos de forma eficiente y aplicando las mejores técnicas disponibles en la producción y en la gestión de los subproductos y residuos, con el objetivo de ofrecer huevos seguros, de calidad y producidos de forma responsable y sostenible.

Beneficios del Modelo Europeo de Producción

Huevos de calidad,
seguros y frescos

La normativa sobre huevos europea asegura que estos lleguen al consumidor en perfectas condiciones: seguros, frescos y con todo su valor nutricional.

Producción responsable
y sostenible

Este sistema apuesta por una producción de huevos sostenible, que cuida el medio ambiente y aprovecha mejor los recursos.

Confianza del consumidor

Gracias a la trazabilidad y a la transparencia del modelo, el consumidor sabe de dónde viene cada huevo y cómo ha sido producido.

Referente mundial en seguridad, sostenibilidad y bienestar animal

La normativa sobre huevos y las granjas avícolas no deja de actualizarse. Europa revisa de forma periódica sus políticas agroalimentarias para responder a los avances científicos, las demandas sociales y los retos medioambientales.

Por ello, el Modelo Europeo es un referente mundial en calidad, seguridad, sostenibilidad y bienestar animal. Eso sí, esto también implica mayores costes para los productores frente a países con legislaciones más laxas, como EE. UU., India o Brasil.

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