25 febrero, 2026

¿Siguen siendo huevos camperos si las gallinas están confinadas?

  • Las granjas mantienen su modelo de producción, pese a que las gallinas camperas estén confinadas por motivos sanitarios.
  • Los huevos se comercializan con el código 1 y conservan las mismas garantías de calidad y trazabilidad.

Actualmente en España, las aves de corral que salen al exterior se encuentran confinadas debido al riesgo de contagio de influenza aviar. Aunque se trata de una medida temporal, las gallinas ya llevan varios meses confinadas.

Esto ha generado muchas dudas entre los consumidores. Si las gallinas no pueden salir, ¿siguen siendo realmente huevos camperos?

El confinamiento preventivo responde a los protocolos europeos de bioseguridad que buscan proteger las granjas y garantizar la seguridad alimentaria. Además, la normativa regula expresamente cómo impacta esta medida en la clasificación de los huevos ecológicos (código 0) y camperos (código 1).

¿Los huevos camperos siguen siendo camperos si las gallinas están confinadas? 

Sí. En primer lugar, porque durante el confinamiento las granjas camperas mantienen todas las condiciones legales del sistema, con una única excepción: el acceso al exterior, que se suspende de forma excepcional y preventiva. El resto de los requisitos siguen siendo obligatorios y son los que realmente definen los huevos como camperos.

Por otra parte, existe una base legal muy clara y estricta al respecto. Anteriormente, la normativa europea establecía un límite máximo de 16 semanas para que los huevos pudieran mantener el código 1 (camperos) cuando las gallinas no tenían acceso al exterior.

Sin embargo, la redacción actual de la norma elimina ese límite cuando el confinamiento es obligatorio por motivos sanitarios, como ocurre en el contexto actual de gripe aviar, siempre que se sigan cumpliendo el resto de los requisitos del sistema campero.

Por eso, aunque en España las gallinas lleven varios meses confinadas de forma preventiva, la calidad y la categoría de los huevos con código 0 y 1 siguen estando plenamente garantizadas.

¿Qué dice la normativa europea?

El marco legal comunitario en materia de sanidad animal, incluido el Reglamento (UE) 2016/429 y desarrollos posteriores, establece protocolos de bioseguridad, control y trazabilidad frente a enfermedades aviares.

En España, es la Orden APA/1288/2025 la que refuerza estas medidas y extiende la obligación de confinar temporalmente a todas las aves con acceso al exterior. Responde a una medida preventiva para reducir el riesgo de transmisión de influenza aviar en un periodo de alta circulación viral.

Ya no existe el límite de las 16 semanas, así que no será necesario modificar la clasificación de los huevos. El etiquetado se mantiene porque el sistema estructural de la granja sigue siendo el mismo. Tampoco cambia la trazabilidad, pues cada huevo sigue llevando impreso un código que identifica:

  • Sistema de cría.
  • País de origen.
  • Provincia y granja concreta.

Diferencia entre huevos código 1 y código 2

El código 1 y código 2 en los huevos tienen diferencias. El primero identifica a los huevos de gallinas camperas, mientras que el segundo se refiere a gallinas criadas en el suelo, sueltas en una nave acondicionada, pero sin acceso al exterior. 

Para que los huevos puedan ser considerados camperos (código 1) es necesario:

  • Máximo 9 gallinas por metro cuadrado en el interior.
  • Perchas obligatorias (al menos 15 cm por ave).
  • Un nido cada 7 gallinas.
  • Entradas de luz natural y estructura adaptada al comportamiento natural.

España produce más de 1.162 millones de docenas de huevos al año y genera cerca de 75.000 empleos directos e indirectos en el sector. Por tanto, estas cifras refuerzan la importancia de mantener estándares de calidad, incluso cuando las gallinas están confinadas.

¿El confinamiento afecta al bienestar de las gallinas?

Es cierto que el confinamiento limita comportamientos naturales en las gallinas camperas, como el rascado o el pastoreo al aire libre. Este cambio de rutina puede generar un estrés inicial o una ligera caída en la producción de huevos; sin embargo, es una medida de protección esencial.

Debemos tener en cuenta que la salida al exterior es lo único que cambia en su sistema de bienestar. En el interior, las gallinas camperas siguen disponiendo de sus nidos, perchas y el espacio amplio que exige su categoría. 

En definitiva, el confinamiento reduce de forma drástica el riesgo de contagio por contacto con aves silvestres, por lo que proteger la salud de las aves es la prioridad absoluta. Se trata de una medida temporal y preventiva que busca garantizar su supervivencia y bienestar general de las gallinas.

Europa tiene un modelo preventivo que está basado en la bioseguridad, la trazabilidad y el sacrificio sanitario en los casos en los que es necesario. Así que tiene sentido mantener el etiquetado de los huevos camperos durante el confinamiento, al ser una situación temporal y preventiva. Que las gallinas estén confinadas no significa que haya un problema sanitario. Todo lo contrario, es lo que protege a las propias aves, a la cadena alimentaria y a los consumidores finales.En definitiva, es seguro consumir huevos en el contexto actual de influenza aviar. Hay que dejar claro que el virus no se transmite por alimentos cocinados y que los protocolos de control garantizan que los huevos que llegan a los supermercados cumplen todas las garantías sanitarias. Además, el confinamiento de las gallinas se ha adoptado como medida preventiva para evitar el contacto con aves migratorias y reducir el riesgo de contagio en las granjas.

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